jueves, 15 de septiembre de 2016

Algunos documentos sobre el Hospital Real de Santiago de Compostela

Los Reyes Católicos, Isabel y Fernando, destacaron por el apoyo, impulso y ayuda continuos a la peregrinación Jacobea. Tras la toma y reconquista de Granada se percibe una decidida actuación en este sentido.

Uno de los logros mayores fue, sin duda, el proyecto y ejecución del llamado “Hospital Real de los R.R.C.C”, también conocido como “Hospital Real de Santiago”. Creo que todos los lectores de este trabajo habrán podido contemplar y admirar este  edificio. En 1954, tras una excelente reforma, se integró en la Red Nacional de Paradores de Turismo.

El diseño del edificio se realizó por Enrique Egas, nacido en Flandes. Su proyecto inicial tuvo después algunos cambios. La obra se inició en 1501 y acabó unos diez años más tarde. En siglos posteriores se hicieron otras reformas, en la fachada o en partes del edificio.

La conquista del reino de Granada tuvo un coste extraordinario para la hacienda Real. No en vano se habla de la primera campaña bélica moderna. Se utilizó una gran artillería para el asedio de las plazas principales. Se empleó un gran contingente de hombres durante largo tiempo, y se abrieron largos caminos carreteros para llevar víveres y suministros al ejército.

Pese a esto los Reyes no descuidaron ese empeño y esas necesidades urgentes que tenía la Ruta Jacobea, y en especial la ciudad de Santiago. Y para ello acudieron a dos fuentes de recaudación: el Voto del Apóstol y la predicación de una Bula para recaudar dinero en los países cristianos.

Vamos a exponer estas dos fuentes de ingresos, tal como aparecen en los Archivos Españoles Digitalizados.


  1. El Voto de Granada o del Apóstol Santiago.

Los Reyes crearon un nuevo impuesto tras la conquista de Granada. Usaron de sus facultades e instituyeron un impuesto específico en favor del Arzobispado de Santiago; es el conocido inicialmente como Voto de Granada. Más tarde se extiende a todos los Reinos de Castilla con el nombre de Voto del Apóstol.

  Este Voto aparece recogido en un extenso documento del Archivo de Simancas. Vamos a señalar aquí lo esencial del mismo:

“Nos, don Fernando y doña Isabel de Castilla, de León… (…):

  Avemos acordado, después de aver dado muchos loores y gracias por ello [conquista de Granada] a Dios Nuestro Señor, de hazer parte de esta victoria y triunfo al dicho Señor Apóstol de Santiago, y hacer gracia y donación y limosna a su santa Iglesia y ministros de ella. (…) Por la presente damos, donamos y ofrecemos  -por Nos y por Nuestros Sucesores que después de Nos reinaren en los dichos Reinos y Señoríos…-, al dicho bienaventurado Apóstol Señor Santiago, como Patrón, y a su Santa Iglesia de Santiago, -que es en el dicho Reino de Galizia-, media fanega de pan, del pan que se cogiere en el dicho Reino de Granada…”

  Los Reyes, el clero, la nobleza, el pueblo todo, tenían la clara conciencia de que había acabado una etapa  y un afán perseguidos por siglos: la toma y reconquista de la Hispania Goda. Un territorio gobernado por los Reyes Godos, que mantuvo elementos jurídicos, formas de vida romana e incorporó otras, dando lugar a  esta España Goda. Y tras la invasión y sometimiento de los árabes, nunca abandonó el sentido de pertenencia a unos orígenes, a una cultura y sobre todo, a una religión. Y así, siempre aparece esa añoranza en esos largos siglos de invasión: en las Crónicas Reales, el Romancero,  la literatura, en la vida y anhelos de generaciones enteras…  Y ahí aparece la figura del Apóstol y la leyenda viva de quien ampara y da cuerpo de unidad a esos Reinos. Santiago es el personaje a quien se encomiendan las huestes y ejércitos cristianos, la figura poderosa que alienta en los combates, una poderosa creencia en el imaginario cristiano desde la batalla de Clavijo…

  Los Reyes Católicos crean así un impuesto que va a permitir durante siglos financiar y sostener gran número de hospitales e instituciones del Camino de Santiago.  La propia catedral de Santiago se podrá mantener y ampliar con estos recursos.

        2.La Bula de Alejandro VI para edificar un hospital de peregrinos en Santiago.

  Isabel y Fernando acudieron, además, a un medio ampliamente utilizado en la Edad Media para erigir grandes construcciones de culto, como catedrales, basílicas, monasterios…,: la limosna mediante predicación en diversos reinos de la Cristiandad.

La  caritas cristiana había nacido hacía siglos y con ella, en parte, se edificaron muchas catedrales, basílicas y otros templos en la Europa Cristiana.

   Los Reyes se dirigieron, pues, al papa Alejandro VI para dar su aprobación a una bula que permitiera recaudar limosnas para el hospital que se pretendía construir. Y el papa concederá la bula a través de un breve o resolución papal.

  “… desiderantibi uni hospitale per peregrinis et alis pauperibi recipiendis en duabi capellis et cimiterio in ciutat Compostellan…” Pat.Real,leg.60,doc.58

  Este breve se firmó en Roma el 16 de noviembre de 1499.

Recibido el breve los Reyes actuaron de inmediato y comunicaron la bula a reyes de diversos países, arzobispos y otras altas dignidades de la Iglesia. Como ejemplo  vamos a trascribir la carta que se envió a los Reyes de Navarra, por ser una de las más completas que figuran en los archivos.

Predicación de la Bula de Santiago en Navarra: (AGS, Cámara de Castilla, CED 6, 21,7)

“ Muy ilustre Rey y Reina de Navarra, nuestros muy caros y muy amados sobrinos. Nos, el Rey de Castilla, de León, de Aragón… vos enbyamos mucho a saludar como aquellos que mucho amamos…Salud y honra, quanta vos mismo deseáys.

Nuestro Muy Santo Padre, a suplicación nuestra, ha concedido una su Bula aplicada con muchas prerrogativas e  yndulgencias en favor del Hospital que nos agora nuevamente mandamos hazer en la ciudad de Santiago, por la mucha necesidad que en que en aquella ciudad ay deste hedificio para recibir y acoger los pobres peregrinos, y curar los enfermos que de continuo vienen de diversas partes de la Cristiandad a visitar el Santo Cuerpo del Señor Santiago.

  Y porque la obra es grande y suntuosa y tiene necesidad de dinero para ella, el administrador de dicho Hospital ha acordado enbyar personas a predicar y hazer publicar la Cofradía del dicho Hospital y asimismo, las indulgencias plenarias contenidas en dicha Bula, señaladamente a ese vuestro Reino y señoríos, donde dicen que tienen especial devoción a este Glorioso Apóstol, y por la obra tan santa y meritoria.

  Y nos tenemos mucho deseo que se acabe lo más presto que se podrá…”

  La carta está dada y firmada por el rey Fernando en la villa de Madrid, el 26 de noviembre de 1502. La reina Isabel vivía ya por esas fechas, de forma continua, en Medina del Campo, Corte Real en ese reinado, al deteriorarse su salud de forma lenta e implacable. Casualmente, dos años después de esta carta, el 26/11/1502, fallecía la gran reina. Uno de los días más tristes y oscuros en la historia de España.  

  En negrita hemos querido resaltar algunos aspectos y juicios que la carta contiene. Datos sobre el Hospital de Santiago hay muchos en Internet. No queremos, por ello, copiar o traer datos que tiene aspecto divulgativo. Porque pretendemos traer aquí la autenticidad del documento histórico, la que no vamos a encontrar en revista ni página alguna, el trabajo puro de investigación que nos dan las fuentes de los Archivos Históricos.

  Por último. Una figura clave en esta misión fue el deán de la catedral en esa época, don Diego de Muros. Vamos a tratar de hallar datos de su figura en homenaje a una persona clave en esta gran empresa. Y si aparecen, y son suficientes,  aquí aparecerán algún día.





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